27 abr 2015

Errores.

No es fácil admitir una derrota, ni tampoco enmendar un error. Pero sin embargo, cometerlos es de una simplicidad increíble.
Somos personas y cometemos errores ya que, como dicen por ahí, no somos perfectos. Pero hay errores que no se podrán solucionar por mucho que se intente, por que hay momentos en la vida en los que son “ahora o nunca”.

Permítete siempre el poder cometer errores, pero errores por haber intentado conseguir lo que quieres, no de esos errores que cometes al no haber hecho nada por alcanzar tu meta y luego arrepentirte de por vida de ello. Por que claramente, hay oportunidades que solo se tienen una vez en la vida.

Ya te lo habrán dicho alguna vez, y tú, cual adolescente en plena etapa hormonal probablemente harías caso omiso, e incluso quizás estarías perdido en un mundo demasiado grande para ti.

¿Qué hago aquí?¿Qué quiero hacer?¿Para que estoy hecho?¿Y si no doy la talla?¿Y si fallo?¿Qué esperan de mi?¿Es lo que quiero hacer?

Y tú, esa personita perdida, sin saber qué hacer, sin saber a dónde ir, sin alguien que te ayude a construir tu camino, tú... evolucionarás, por que eres fuerte y no te rindes, o al menos lo intentarás. No pararás de seguir adelante aunque te caigas y tropieces. No pararás de probar camino tras camino, hasta averiguar cual es el que te pertenece, cual de todos es con el que estás predestinado. Aunque pases toda tu vida intentándolo sin obtener resultado.

Siempre intentarás buscar cualquier manera de llenar el vacío que los errores cometidos dejaron en tu interior. Y aunque sabes que la probabilidad de que eso ocurra es bastante baja, seguirás intentándolo, aunque ya no puedas solucionar los errores en si, aunque ya no haya marcha atrás y no puedas armarte de valor y elegir aquellas opciones que te dieron tanto miedo antaño y que, se quiera o no, también te aterran en el presente ¿y por qué no? En el futuro también...

Hay 4 cosas con las que puedes acabar contigo mismo en un instante, el no intentar alcanzar tus sueños por miedo y rendirte, el fallar a tus propias promesas, el ser débil con las cosas que sabes que te hacen daño y sobre todo el no creer en ti lo suficiente como para saber ,que si realmente lo quieres, podrás hacerlo por que encontrarás la manera de conseguirlo, antes o después.

Tienes dos opciones, puedes coger el camino más fácil y seguir buscando sin cesar con la probabilidad de que no encuentres nunca nada que te llene, o puedes coger el difícil, el complicado, la cuesta totalmente inclinada hacia arriba, vencer tus miedos, y volver a encontrar la oportunidad de conseguir lo que quieres.


La elección querido amigo, está en tus manos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario